Quién será mi fiador

¿Quién será mi fiador? Pregunteme al dejar,
Para siempre la senda torcida del mal;
Cuando el Juez sin igual ante mi contemple,
¿A quién, pues, por justicia: por fin yo tendré?
CORO 
Cuando el Juez sin igual vino a mi alma a juzgar,
Y un fiador me pidieron por mi alma inmortal;
Allí mi Jesús se volvió en pro de mi,
Y exclamó con amor: Yo respondo por ti
Cuan oscuro el pasado en la cruz contemplé,
Cuanto yerro y pecado en la senda que hollé
Pues allí bien no hay que aparezca en mi haber
Oh, ¿quién, pues, por mi alma: querrá responder?
La justicia yo vi su balanza mostrar,
Y temblé y gemí la balanza al pisar;
Peseme y allí yo muy falto me hallé,
Oh, ¿quién, pues, por mi alma: querrá responder?